PROCESO DE ENSEÑANZA - APRENDIZAJE
Proceso de enseñanza-aprendizaje es
el procedimiento mediante el cual se transmiten conocimientos especiales o
generales sobre una materia, sus dimensiones en el fenómeno del rendimiento
académico a partir de los factores que determinan su comportamiento.
El proceso de
enseñanza-aprendizaje escolarizado es muy complejo e inciden en su desarrollo
una serie de componentes que deben interrelacionarse para que los resultados
sean óptimos. No es posible lograr la optimización del proceso si estos
componentes no se desarrollan de manera óptima.
Para aquellos que de manera
incipiente se interesan por comprender el fenomeno del rendimiento académico a
partir de los factores como el éxito o fracaso escolar, es recomendable que se
aproximen de manera previa al estudio de algunas variables que están implícitas
en el mismo.
Al buscar las causas del
fracaso escolar se apunta hacia los programas de estudio, la masificación de
las aulas, la falta de recursos de las instituciones y raras veces al papel de
los padres y su actitud de creer que su responsabilidad acaba donde empieza la
de los maestros.
Por su parte, los profesores
en la búsqueda de solución al problema se preocupan por desarrollar un tipo
particular de motivación en sus estudiantes, «la motivación para aprender», la
cual consta de muchos elementos, entre los que se incluyen la planeación,
concentración en la meta, conciencia de lo que se pretende aprender y cómo se
pretende aprenderlo, búsqueda activa de nueva información, percepciones claras
de la retroalimentación, elogio y satisfacción por el logro y ninguna ansiedad
o temor al fracaso (Johnson y Johnson, 1985).
Reflexiones
acerca del estado actual del proceso de enseñanza-aprendizaje
El estudio de un número
considerable de investigaciones recientes y relacionadas con el tema que aquí
se aborda permite reconocer un amplio movimiento de las ideas de diferentes
autores hacia la búsqueda de una mayor profundización en el binomio
enseñanza-aprendizaje.
Pudieran ser muchos los
factores que están incidiendo en la actualidad del tema, pero sin duda alguna,
en el fondo del mismo no podemos desconocer el cuerpo de conocimientos que
aporta la Psicología vigente en relación con el aprendizaje.
Tampoco podemos ignorar lo que
dicho cuerpo teórico ha aportado para hacer un análisis más profundo de nuestra
práctica educativa, como una vía esencial para alcanzar una mayor
conceptualización o reconceptualización del proceso de enseñanza-aprendizaje.
A modo de ilustración de lo
anterior, es bueno recordar palabras de César Coll (1987), quien al abordar lo
concerniente a la «construcción del conocimiento y los mecanismos de influencia
educativa» plantea que por una serie de circunstancias vinculadas con el
desarrollo histórico de la psicología, la concepción constructivista del aprendizaje
ha prestado atención a los procesos individuales, no así al hecho de que estos
procesos tienen lugar en un contexto interpersonal, y que, por lo tanto, no
podremos llegar a ofrecer una explicación detallada, fundamentada y útil de
cómo aprenden los alumnos en la escuela si no analizamos los procesos de
aprendizaje en estrecho vínculo con los procesos de enseñanza con los que están
interconectados.
Este proceso ha sido
históricamente caracterizado de formas diferentes, que van desde la identificación
como proceso de enseñanza con un marcado énfasis en el papel central del
maestro como transmisor de conocimientos, hasta las concepciones más actuales
en la que se concibe el proceso de enseñanza-aprendizaje como un todo integrado
en el que se pone de relieve el papel protagónico del educando.
El proceso de
enseñanza-aprendizaje es una unidad dialéctica entre
la instrucción y la educación; igual característica existe entre el enseñar y
el aprender. Todo el proceso de enseñanza-aprendizaje tiene una estructura y un
funcionamiento sistémicos, es decir, está conformado por elementos o
componentes estrechamente interrelacionados. Este enfoque conlleva a realizar
un análisis de los distintos tipos de relaciones que operan en mayor o menor
medida en los componentes del proceso de enseñanza-aprendizaje.
Componentes
del proceso de enseñanza-aprendizaje
Los componentes son:
·
objetivos,
·
contenidos,
·
formas de
organización,
·
métodos,
·
medios,
·
evaluación.
El
éxito escolar
Según la percepción de Redondo
(1997), este requiere de un alto grado de adhesión a los fines, los medios y
los valores de la institución educativa, que probablemente no todos los
estudiantes presentan. Aunque no faltan los que aceptan incondicionalmente el
proyecto de vida que les ofrece la institución, es posible que un sector lo
rechace, y otro, tal vez el más sustancial, solo se identifica con el mismo de
manera circunstancial. Aceptan, por ejemplo, la promesa de movilidad Social y
emplean la escuela para alcanzarla, pero no se identifican con la cultura y los
valores escolares, por lo que mantienen hacia la institución una actitud de
acomodo, la cual consiste en transitar por ella con solo el esfuerzo necesario.
O bien se encuentran con ella en su medio cultura natural pero no creen o no
necesitan creer en sus promesas, porque han decidido renunciar a lo que se les
ofrece, o lo tienen asegurado de todos modos por su condición social y entonces
procuran disociarse de sus exigencias. Sería excelente que todos los alumnos
ingresaran a la escuela con mucha motivación para aprender, pero la realidad
dista mucho de ésta perspectiva, ya que algunos alumnos aún encuentran aburrida
o irrelevante la actividad escolar.
El
docente
El proceso de
enseñanza-aprendizaje.
El mismo en primera instancia
debe considerar cómo lograr que los estudiantes participen de manera activa en
el trabajo de la clase, es decir, que generen un estado de motivación para
aprender; por otra parte pensar en cómo desarrollar en los alumnos la cualidad
de estar motivados para aprender de modo que sean capaces «de educarse a si
mismos a lo largo de su vida» (Bandura, 1993) y finalmente que los alumnos
participen cognoscitivamente, en otras palabras, que piensen a fondo acerca de
qué quieren estudiar.
Tres
dimensiones: educación, enseñanza y aprendizaje
Para adentrarnos en el
fenómeno educativo, es necesario partir de la conceptualización de la magnitud
de lo que es la educación, la enseñanza y el aprendizaje. El concepto de
educación es más amplio que el de enseñanza y aprendizaje, y tiene
fundamentalmente un sentido espiritual y moral, siendo su objeto la formación
integral del individuo. Cuando ésta preparación se traduce en una alta
capacitación en el plano intelectual, en el moral y en el espiritual, se trata
de una educación auténtica, que alcanzará mayor perfección en la medida que el
sujeto domine, autocontroles y autodirija sus potencialidades: deseos,
tendencias, juicios, raciocinios y voluntad.
La
educación
La educación es el conjunto de
conocimientos, órdenes y métodos por medio de los cuales se ayuda al individuo
en el desarrollo y mejora de las facultades intelectuales, morales y físicas.
La educación no crea facultades en el educando, sino que coopera en su desenvolvimiento
y precisión (Ausubel y colbs., 1990). Es el proceso por el cual el hombre se
forma y define como persona. La palabra educar viene de Educere, que significa
sacar afuera. Aparte de su concepto universal, la educación reviste
características especiales según sean los rasgos peculiares del individuo y de
la sociedad. En la situación actual, de una mayor libertad y soledad del hombre
y de una acumulación de posibilidades y riesgos en la sociedad, se deriva que
la educación debe ser exigente, desde el punto de vista que el sujeto debe
poner más de su parte para aprender y desarrollar todo su potencial.
La
enseñanza
Es el proceso mediante el cual
se comunican o transmiten conocimientos especiales o generales sobre una
materia. Este concepto es más restringido que el de educación, ya que ésta
tiene por objeto la formación integral de la persona humana, mientras que la
enseñanza se limita a transmitir, por medios diversos, determinados
conocimientos. En este sentido la educación comprende la enseñanza propiamente
dicha. Los métodos de enseñanza descansan sobre las teorías del proceso de
aprendizaje y una de las grandes tareas de la pedagogía moderna ha sido
estudiar de manera experimental la eficacia de dichos métodos, al mismo tiempo
que intenta su formulación teórica.
El
aprendizaje
Este concepto es parte de la
estructura de la educación, por tanto, la educación comprende el sistema de
aprendizaje. Es la acción de instruirse y el tiempo que dicha acción demora.
También, es el proceso por el cual una persona es entrenada para dar una
solución a situaciones; tal mecanismo va desde la adquisición de datos hasta la
forma más compleja de recopilar y organizar la información. El aprendizaje
tiene una importancia fundamental para el hombre, ya que, cuando nace, se halla
desprovisto de medios de adaptación intelectuales y motores. En consecuencia,
durante los primeros años de vida, el aprendizaje es un proceso
automático con poca participación de la voluntad,
después el componente voluntario adquiere mayor importancia (aprender a leer,
aprender conceptos, etc.), dándose un reflejo condicionado, es decir, una
relación asociativa entre respuesta y estímulo. A veces, el aprendizaje es la
consecuencia de pruebas y errores, hasta el logro de una solución válida. De
acuerdo con Pérez Gómez (1992) el aprendizaje se produce también, por
intuición, o sea, a través del repentino descubrimiento de la manera de
resolver problemas.
Relación
objetivo-contenido-método
El objetivo en la enseñanza es
el punto de partida y premisa general pedagógica para toda la educación, pues
él expresa la transformación planificada que se desea lograr en el alumno. Por
ello, determina el contenido de la enseñanza, es decir la base informativa
concreta que debe ser objeto de asimilación.
El objetivo también influye
decisivamente en la determinación y selección de la totalidad de vías y
condiciones organizativas que conducen a su cumplimiento, es decir, el método y
la organización de la enseñanza.
Resulta imposible cumplir los
elevados objetivos del sistema
de educación, si se cumplen formas organizativas y métodos que
conduzcan a formalismo, al esquematismo, a la rutina y con ello al aprendizaje
netamente reproductivo. La formación de la personalidad desarrolladas
multilateralmente solo poder lograrse si se seleccionan métodos y formas
organizativas de enseñanza que promuevan al desarrollo de la independencia
cognoscitiva y las capacidades creadoras.
La categoría objetivo ocupa un
papel rector en la formación del proceso de enseñanza, constituye el punto de
partida y la premisa pedagógica general de todo el proceso de enseñanza. Ella
cumple con las siguientes funciones.
Funciones
·
Determina el
contenido, métodos y las formas organizativas de la enseñanza, al expresar la
transformación planificada que se desea lograr en el alumno en función de la
formación del hombre a que aspira la sociedad.
·
Orienta el
trabajo del maestro, profesores y alumnos en el proceso de
enseñanza-aprendizaje (función orientadora).
·
Constituyen
criterios esenciales en el análisis de la eficacia de la enseñanza mediante la
evaluación de sus resultados. (función valorativa).
·
Proyectan el
trabajo del maestro o profesor hacia el futuro (función proyectiva).
Estructura
La estructura de los objetivos
se identifica con los elementos del sistema enseñanza-aprendizaje y son entre
otros:
Conocimientos, hábitos,
habilidades, capacidades, convicciones, sentimientos, actitudes, peculiaridades
del carácter, sistema, motivos e intereses.
Carácter
sistémico y multilateral
El proceso docente está
compuesto por un conjunto de formas y actividades que deben constituir un todo
armónico desde el punto de vista de los objetivos del contenido que se trate.
Los cambios que se efectúan en la actividad mental de los alumnos son el
resultado de las actividades continuas en todos los contenidos que comprenden
el proceso de formación.
El logro de los objetivos de
una asignatura, disciplina o curso trasciende los límites de ella y contribuye
al éxito de las restantes.
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